jueves 2 de julio de 2009

Dos libros

Sigo sin demasiadas ganas de escribir, ni siquiera de comunicarme. Ni de entrar aquí a decir una tontería como la última vez.
Atravieso un periodo extraño, como si mi cabeza hubiera entrado en una etapa de limpieza. Yo que siempre voy por la calle "contándome a mi misma" lo que veo, que voy escribendo mentalmente páginas que como nacen se van, últimamente he perdido incluso ese hábito.
Al principio era duro pero ya me voy acostumbrando, incluso voy encontrando cierta sensación de bienestar cuando siento la cabeza vacía.
Pocas cosas he hecho en este tiempo que merezcan la pena, he leído muchas cosas pero, tampoco hay nada que realmente me haya aportado algo especial... salvo Giordano.
Lo compré para un amigo (para MI amigo). Buscaba algo realmente especial para su cumpleaños.
Mi regalo consistió en dos libros, uno antiguo (escrito en 1965) y lo más nuevo de lo que había oído hablar (el tal Giordano). Dos épocas. Dos edades. Dos circunstancias. Dos elecciones hechas a conciencia.
El antiguo "En brazos de la mujer madura" de Stephen Vizinczey. Nada que ver con la película que se rodó presuntamente a imágen y semejanza del libro. Lo leí hace muchísimos años y es sencillamente genial. Me atrevo a recomendarlo. No es en absoluto tan "ligero" como cabría suponer a la vista del título.
El otro, el de Giordano "La soledad de los números primos". Probablemente lo más bonito que he leído en mucho tiempo.
A mi amigo le encantó. No esperaba menos. En el fondo, nosotros también somos una rara especie de seres unidos por la soledad como única compañía.
No dejeis de leerlo.
(Me leo en este estilo casi telegráfico y no me reconozco. Espero ir recuperando facultades)

2 comentarios:

Duff Man dijo...

Regalar libros que ya hayas leido se me hace mucho más especial, el vínculo es mayor, ¿no? Saludazos :D

elenica dijo...

El vínculo en este caso es enorme Duff. Por cierto, si el de Giordano llega para allá, no lo dudes, ve a por él. Te encantará.

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