miércoles 28 de octubre de 2009

He descubierto una poetisa

Gracias a un amiga, Isabel, he conocido a esta mujer Carilda Oliver, poetisa cubana.
¿me dejais que os de la brasita con ella? merece la pena echarle un vistazo...http://amediavoz.com/oliver.htm )

Muchacho

Muchacho loco:
cuando me miras
solemnemente de arriba abajo
siento que arrancas tiras y tiras
de mi refajo.
Muchacho cuerdo: cuando me tocas
como al descuido la mano, a veces,
siento que creces
y que en la carne te sobran bocas.
Y yo: tan seria, tan formalita,
tan buena joven, tan señorita,
para ocultarte también mi sed
te hablo de libros que no leemos,
de cosas tristes, del mar con remos;
te digo, usted...

lunes 21 de septiembre de 2009

He vuelto a hurgar en aquel "Pretérita imperfecta", el 14 de enero de 2008, (una día en el que fui tremendamente feliz y tremendamente estúpida) escribía esto. Hoy, año y medio después, todavía me sirve:

Dicen que a la vejez se vuelve a la niñez. Tal vez la vida sea un proceso de ida y vuelta.
Yo estoy en tierra de nadie, -soy demasiado joven para considerarme vieja y demasiado vieja para sentirme totalmente joven- se supone que ahora mismo, mi tiempo sería el de la madurez y sin embargo, por mis actos y mi pensamiento, a veces creo firmemente que no he salido de la adolescencia. Que he tenido una adolescencia prolongada en el tiempo que a temporadas se ha disfrazado, por pudor y verguenza, del tiempo acorde a mi edad.
Hubo un tiempo en que fingí ser madura y el mundo me creyó. Interpreté magistralmente un ficticio papel de ser adulta, responsable y feliz. Pero todo era mentira.
Me he liberado de prejuicios, de dogmas y corsés.
Me he convencido de que la felicidad son luciérnagas intensas y breves, dolorosamente breves. Pero salgo a cazarlas a todas horas y cuanto más oscuras las horas, más intensas las luciérnagas.
Prefiero cinco minutos de una sonrisa cómplice que una semana compartida con un bostezo.
Hoy hace un día soleado -mis luciérnagas refulgen también con el sol-, uno de esos días en los que pasan cosas importantes. O eso me parece a mí.
Será tan sólo que mi extraña adolescencia va remitiendo ya en pos de la definitiva niñez.

lunes 14 de septiembre de 2009

He escrito una nota en mi facebook. Me apetece compartirla aquí:
Azar, perros, Hemingway, ojos, enseñanzas, bichos, ayer, hoy...
Un lío.
(Un bonito lío)

Amanecí ayer en una cama elegida al azar. Podría haber amanecido en otra, o en otra, pero amanecí en esa precisamente. En la mesilla, la dueña de esa cama había dejado, por azar, un libro. Apenas pude dormir. Me desperté y mi primera opción para preservar el silencio y no enturbiar otros sueños, fue coger el libro. Amanecí con Hegminway entre los brazos (suena bonito eh?) y don Ernesto, desde donde esté, me guiñó el ojo y me animó a leer. Y el mensaje del guiño era ese: no sabes absolutamente nada de lo que te crees que sabes algo -el mismo mensaje me lo dan muchas veces, pero no con la sonrisa pícara y cómplice de don Ernesto- . Y se lo agradecí. Se lo agradecí también a la dueña del libro. Se vino conmigo "Muerte en la tarde" y esta tarde he seguido con él.
Que ayer fue día de aprender cosas. Por ejemplo, me di cuenta de algo que no había pensado antes: Si empre he creído que a mi los perros no me gustaban. Sigo haciendo el ridículo en presencia de ellos, pero no de todos.
Descubrí que a mi no me gustan los perros en general, pero que puede gustarme uno en particular, o al menos, que puedo ser capaz de no huir de él. Un rato más con el bicho y tal vez me hubiera hecho con él -o él conmigo-. Hoy leyendo a Hemingway me encuentro con que dice exactamente esto:
"Según mis observaciones, podía decir que es posible dividir a las gentes en dos grandes grupos: los que (...) se identifican con los animales, es decir, se ponen en su lugar, y los que se identifican con los seres humanos. Creo (...) que los que se identifican con los animales, los amigos incondicionales de los perros y de otros animales, son capaces de mayor crueldad con los seres humanos que quienes no se idenrtifican expontáneamente con los animales. Parece que hubiera como una separación fundamental entre las gentes en relación con esto, si bien los que no se identifican con los animales pueden, sin querer a todos los animales en general, sentir un afcto por un animal individual, un perro , gato o caballo, por ejemplo..."
Leer esto hoy, despues de ela experiencia de ayer ¿es azar?Ayer, antes de conocer ese párrafo, no solo entendí lo que me pasa con los perros.Me di cuenta de que en realidad, a mi con las personas me pasa como con los animales - y no es que a la gente le tenga miedo precisamente- :
A mi no me gustan las personas en general, solo unas pocas en particular.
El perro de ayer, casi me gana para la causa. La gente de ayer, sencillamente me gustaba -toda-. Sería Hemingway, desde donde esté, el que nos guiñaba a todos.
Y no pregunten ustedes si son o no de mi agrado, limítense a mirarme a los ojos cuando hablen conmigo.Ayer también me dijeron que eso se me nota en los ojos.
Tan solo hay que mirarmelos.

martes 1 de septiembre de 2009

Me acertó

Tengo mi regalo de cumpleaños.
Él no lo sabía pero yo quería ese libro hacía tiempo.
Yo sabía que él no me iba a defraudar.
Echen un vistazo:
http://www.directoalpaladar.com/libros-de-cocina/la-cocina-canibal-de-roland-topor

Una preciosidad. (Y no, no es ningún libro de cocina)

sábado 29 de agosto de 2009

Para que Jorge sepa de lo que hablo:

http://www.topmadrid.com/2007/12/frigopoesa-versos-para-la-nevera.asp

martes 25 de agosto de 2009

Tomando vuelo

He venido sorprendentemente calmada de mis vacaciones. No han sido las vacaciones de mi vida, pero he descansado y eso es mucho.
Durante mis vacaciones he tenido tiempo (como cada año) de hacerme más vieja (todavía más) y de celebrarlo estúpidamente como todos los años. Me regalaron un peluche genial, una oveja. Una amiga me regaló un paquetito de imanes de esos para hacer poemas de amor en la nevera (Frigopoesía lo llaman) y del que prometo hablar otro rato (el paquetito trae palabras, pero no arte para combinarlas). No obstante un día de estos intento escribir una idiotez, le hago una foto y la planto aquí para echar todos unas risas). En realidad, la misma amiga me había regalado hace dos años otro paquetito de lo mismo pero con temática general y aún no lo había abierto. Ahora he juntado todos los imanes en una cajita y veré a ver qué hago.
Otra amiga (que no debe serlo tanto) me sorprendió con un libro ¡de autoayuda!. "Pídeme la luna" se llama y lo escribió una tal Rosetta Forner. (Pabernosmatao!)
El subtítulo lo dice todo "Descubre cómo liberate de condicionamientos, superar cualquier obstáculo y desarrollar estrategias para impulsarte hacia tu destino". Vale, creo que estoy liberada de condicionamientos y me salto los obstáculos como un atleta. La vida me ha enseñado que las estrategias no sirven más que una buena improvisación y en ello ando. Lo de impulsarme hacia mi destino... cuando pienso en cosas que me han pasado, en la gente a la que he conocido veo que el destino está ahí y punto. Y mi intuición me dice que últimamente, se porta bien conmigo y que aún va a mejorar.
Hoy me han dicho que me guardan otro regalo. Y ese me ha hecho pensar, como los niños, en qué será. Sabiendo quién es y como me conoce, sé que será un libro. Y sabiendo que sabe sorprenderme me hace ilusión.
Sabe lo que me gusta, o lo intuye, pero también sabe que he leído mucho en mi vida, que tengo montones de libros y que además, soy compradora compulsiva de ellos. Así pues, no es tarea fácil regalarme uno.
Supongo que por todo ello, se habrá decidido por alguna novedad editorial. Esta tarde he estado de compras por el centro de la ciudad. No he podido evitar entrar en una librería y mirar sin buscar nada, solo tratando de adivinar qué es lo que mi amigo eligió para mí.
Benedetti, lo descarto pues él sabe que tengo muchas cosas suyas. No creo que sea lo póstumo de Cortázar, hemos hablado alguna vez de eso. Varios montones de títulos que por sí mismos son bonitos (y nos irían al pelo jejeje) pero que esconden verdadera bazofia que sabe que no me gusta. Espero que no sea ninguno de los de la saga Millenium pues no tengo ninguna intención de leerlos...
Cuando había tirado la toalla en mi afán de adivinar, me ha saltado a la vista uno de Ángela Becerra, "Ella que lo tuvo todo". Se me ha ocurrido ojear la solapilla y no sé... puestos a hablarnos sin demasiadas palabras, podría ser...
No importa. Sea lo que sea, será SU regalo y me hará más ilusión que ninguna otra cosa en el mundo. Tanta como me hizo que fuera el suyo el primer mensaje que entró en mi móvil el día de mi cumpleaños.
Ahora que pienso... ¿y si no es un libro?

lunes 24 de agosto de 2009

Dedicamos canciones

Haremos como los antiguos de la radio, dedicaremos canciones.
"Para el amigo Luis Fernando, que me estará leyendo..."



Una indicación, lee si puedes a Giordano. Te encantará.

domingo 23 de agosto de 2009

Vuelta de vacaciones

y sorpresa: ¡Mi blog es visitado! y no solo por mis amigos guatemaltecos (un beso colectivo a todos), algún españolito también cae de vez en cuando... Espero que vuelva. Aunque no diga que lo hace (un beso para el españolito). Es más bonito así.
Nota: A los que no son "el españolito" podéis dejar constancia de la visita aunque solo sea para decir "hija mía, eres tontica perdida".

viernes 31 de julio de 2009

Ni siquiera un número primo

Llevo un mes sin asomarme por aquí. Sin poner ni siquiera un "hola". Mi vida ha cambiado poco, sigo en ese estado asténico. Y sigo dándole vueltas a la soledad de los números primos, pero no a la novela, sino al título. Llegué a la conclusión de que yo era un número primo.
Mi escasa cultura matemática y la experiencia me han dado de si para comprender que no, que ni tan siquiera soy un número primo: soy el uno. Pero no la número uno, no se me malinterprete, símplemente un 1.
La definición de «número primo» dice que "Un número entero mayor que 1 se denomina número primo si sólo tiene como factores a sí mismo y a la unidad".
El 1 queda automáticamente excluído, no es ni siquiera primo, está pues mucho más solo.
Como yo.
Eso si, mis solitarios, mis números primos favoritos ( y sobre todo mi "número primo especial") saben que siempre, siempre podrán operar conmigo.

jueves 2 de julio de 2009

Dos libros

Sigo sin demasiadas ganas de escribir, ni siquiera de comunicarme. Ni de entrar aquí a decir una tontería como la última vez.
Atravieso un periodo extraño, como si mi cabeza hubiera entrado en una etapa de limpieza. Yo que siempre voy por la calle "contándome a mi misma" lo que veo, que voy escribendo mentalmente páginas que como nacen se van, últimamente he perdido incluso ese hábito.
Al principio era duro pero ya me voy acostumbrando, incluso voy encontrando cierta sensación de bienestar cuando siento la cabeza vacía.
Pocas cosas he hecho en este tiempo que merezcan la pena, he leído muchas cosas pero, tampoco hay nada que realmente me haya aportado algo especial... salvo Giordano.
Lo compré para un amigo (para MI amigo). Buscaba algo realmente especial para su cumpleaños.
Mi regalo consistió en dos libros, uno antiguo (escrito en 1965) y lo más nuevo de lo que había oído hablar (el tal Giordano). Dos épocas. Dos edades. Dos circunstancias. Dos elecciones hechas a conciencia.
El antiguo "En brazos de la mujer madura" de Stephen Vizinczey. Nada que ver con la película que se rodó presuntamente a imágen y semejanza del libro. Lo leí hace muchísimos años y es sencillamente genial. Me atrevo a recomendarlo. No es en absoluto tan "ligero" como cabría suponer a la vista del título.
El otro, el de Giordano "La soledad de los números primos". Probablemente lo más bonito que he leído en mucho tiempo.
A mi amigo le encantó. No esperaba menos. En el fondo, nosotros también somos una rara especie de seres unidos por la soledad como única compañía.
No dejeis de leerlo.
(Me leo en este estilo casi telegráfico y no me reconozco. Espero ir recuperando facultades)

domingo 7 de junio de 2009

martes 26 de mayo de 2009

Pensaba que solo me gustaba la versión Sinatra...

... hasta que encontré esta:

lunes 18 de mayo de 2009

Un poquito más huérfana

"cuándo éramos niños
los viejos tenían como treinta
un charco era un océano
la muerte lisa y llana
no existía"
Ya tengo más de treinta, no quiero pensar en los océanos y lo que es peor, la muerte, maestro Benedetti, la muerte existe.

domingo 10 de mayo de 2009

De sensibilidades y sensibleros

A veces nombramos a alguien de quien hace tiempo no sabemos o nos acordamos de algo sin venir a cuento y a los pocos días, ese alguien aparece o ese algo recobra sentido repentinamente. Al menos a mi me pasa a menudo.
La otra tarde dije que no soportaba a la "gente principito" y hete aquí que ayer tuve la respuesta.
A mi me gusta el Principito (el Borbón no, el otro) como libro, es poesía pura, está muy bien escrito (y mejor aun en francés, a trozos aunque no te enteres de lo que dice, tiene una musicalidad increíble), es un manojo de metáforas precioso y, según en el momento en que lo lees, un manual de "autoayuda" (Coelho y demás fauna beben de esta fuente) impresionante. Con este libro me pasa igual que con Joselito. Ha sido, quizá, el torero más completo de los que he visto. Un figurón con todas las letras, perfecto en todas las suertes... pero con una legión de incondicionales que consiguieron que se me atragantara y terminara aborreciendole, a él y a su toreo. Pánico me da que ahora me pase lo mismo con Morante quien también empieza a arrastrar a turbas de imbéciles a su paso.
Ayer me llamó "mi amiga" XX.
XX es de esas personas que, a falta de cualidad alguna para sobresalir en la vida, se inventa una personalidad maravillosa y p'alante con los faroles. XX lleva toda la vida vendiendo la moto de parecer "un ser sensible, tierno, infantil y comprometido" cuando en realidad, lo que esconde detrás es una envidia enfermiza hacia todo lo que se le pone delante, un ser frío, calculador y "artística y culturalmente", bastante limitado (a pesar de sus carreras universitarias). Para conseguir la imágen de "ser sensible, tierno,infantil y comprometido" se ha dedicado a potenciar una cursilería y una ñoñez empalagosas, a fingir que está super integrada con las movidas "de género"y a machacar con las frases archisobadas de lecturas apropiadas para fomentar su imágen tales como "lo esencial es invisible a los ojos" . Ayer me llamó para hacerme una proposición, quiere que escribamos unos cuentos medio infantiles y "de género". Obviamente mi respuesta fue NO.
Para XX, como para tantísima gente, yo soy una persona FUERTE. Si fuerte quiere decir "con carácter", es obvio, pero si en "fuerte" tratan de decir que soy insensible, sin capacidad para ver el mundo con ternura e incapaz de emocionarme imagino que han perdido bastante poco tiempo en conocerme o que estoy hecha un fenómeno de la actuación y mi capacidad para dominar las emociones es fuera de lo común (vale, a veces las domino a destiempo, es cierto).
Las prisas de XX vienen a cuento de que, al parecer, el jueves pasado asistió a la presentación d un libro infantil que no lo es tanto y a la mozuela se le encendió la bombilla de aunar mis presuntas habilidades escribientes con su gazmoñería y convertirnos en unas nuevas "Antonias de San Exuperio".
Otro día sigo con el tema de "yo y mi sensibilidad" y también con el del Principito (a mi la frase que más me gusta de este libro es la que dice que hay que tratar de ver a la gente por lo que es y no por lo que representa ser, frase que, curiosamente, acaba con los "sensibles de pose" de cuajo y sin piedad) ahora, mi siempre insensible estómago me pide un café con leche con bizcochos y chocolate. Y a este no le puedo engañar con el dibujo del sombrero y la boa.

viernes 8 de mayo de 2009

Soy "asín" qué le voy a hacer


El otro día, delante de unos amigos, creo que dije algo así como que no soportaba a la gente que finge ser el Principito. Después me quedé un rato pensando Tienen que demostrar sensibilidad al precio que sea. Y en ese precio entra una devoción falsa por Cortázar los que van de intelectualones o por Coelho los decididamente horteras.
La pose, la maldita pose. Y yo no he sabido nunca posar.
Curiosamente en e lmismo "Prncipito" está la frase que les desenmascara: "trato de ver a la gente por quién es y no por quien dice ser"
La mente más retorcida, la gente más gris le ha pillado el chiste a la cosa de fingir ser alguien encantador, y en los ultimos tiempos parece que para ser encantador hace falta hacerse el infantil,el débil, el eterno adolescente o directamente el gilipollas.
En una ocasión en que una buena señora me echó las cartas (si, lo confieso, aunque mi agnosticismo no es una pose sino que cada día que pasa es más real y más cruel, he dejado que me echaran las cartas). Y no lo niego como otra gente que, creyendo a pié juntillas en el tema, oculta su afición por miedo a que le tachen de no se qué. Aclarado este punto, vuelvo al ajo) La vidente/mangante/cartomante o como se le quiera llamar me soltó una serie de cosas que por pudor me reservo (algunas estúpidas e improbables y otras, tremendamente reales de esas que te hacen dudar) nada más sentarme en la silla me dijo algo que nadie me había dicho jamás. Algo que, tal vez, fuera una mera fórmula de acercamiento a la "víctima", algo que quizá a todo el mundo le gusta que le digan o yo qué sé, la cuestión es que a mí, me retrata perfectamente. "Tu eres excesivamente sensible. Mucho más de lo que la gente se cree y en la vida has encontrado y encontrarás muy poca gente que sepa descubrir esa sensibilidad tuya"
Tal vez la culpa sea mia. La timidez (es otra cosa que la gente parece no darse cuenta o no interesarle)
Mi madre me ve con la brutalidad de la familia de mi padre. Y brutos son un rato, pero unos brutos que se conmueven con las cosas más simples y que te llegan al alma cuando ves a esos hombretones emocionarse con un cordero recién parido.
Y yo soy bruta, lo reconozco. A veces soy bruta en mis maneras, no me acompaña el físico, soy grandota y mal carada. Mis manos que son dos sarmientos tienden a crisparse y a gesticular excesivamente (a veces, posiblemente sea la necesidad reprimida mil veces de abrazar)
No soporto la hipocresía. No soy capaz de modular la voz para hacerla más "femenina"
Comprendo que resulto poco atractiva, pero es lo que hay.

miércoles 29 de abril de 2009

Morante


Llevo unos cuantos días en los que no escribo ni una sola línea. Tampoco entro por aquí.

Mucha culpa la tienen los toros y más que los toros, Morante. Andado por la red he encontrado una definición de este torero que me ha gustado. Con la mejor íntención, un corto y pego:



Morante de la Puebla es matador de toros. Fuma puros en el paseíllo. Pinta, boxea, pasea con chistera y cría gallos de pelea. Tiene un bar y sirve copas.Caza patos sin escopeta.
Morante lo ha pasado mal. Ha sufrido depresiones. Miedos, pesadillas y angustias. Un año de retiro y sesiones de electroshock en Miami. Morante estaba mal porque no se encontraba. Porque estaba perdío y porque demonios, planta su alma y sus cojones delante de un bicho de 600 kilos.
Difícil faena, maestro. La de saber quién eres. Reivindicar a Morante es hacerlo con una parte de nosotros mismos. Esa que olvidamos por culpa de las hipotecas, los domingos por la tarde y la anestesia de sofá, tele de plasma y misionero.
Es fácil ser otra persona. Es fácil presidir la mesa, esconder un as en la manga o recitar discursos ajenos. Lo difícil es romper la baraja y mirar de frente.Que es mirar hacia dentro.
Lo difícil es ser el otro
. Ser tú mismo.
Ser Morante.


¿Y áún me pregunta la gente que por qué soy Morantista?

jueves 23 de abril de 2009

¿Un libro y una rosa?


Releo la tontería que escribí anoche y me enfado, pero no la borro. Supongo que se me salía por los dedos la insatisfacción, la desilusión y no se cuantas cosas (todas terminadas en "ón")
Ayer era un buen día para haber alargado una velada hablando y hablando en un bar. Pero no somos dueños del tiempo ajeno, todo el mundo tenía sus planes y terminé sola convirtiendo el camino de vuelta a casa en un paseo lento, como de procesión penitencial.
Hoy es día de S. Jorge, día del libro y por tanto día de excusa ideal para dedicar el tiempo a perderlo con alguien interesante, pero ni pido ni espero nada. Ni siquiera espero que me regalen un libro, ni mucho menos una rosa. Me conformaría con que me escribieran un beso.
Supongo que esta tarde saldré a dar una vuelta por los puestos de los editores y libreros. Que saludaré a algún conocido y nada más, cuando me canse de paripés, falsedades y buenas caras, como anoche, me volveré a casa despacito.

miércoles 22 de abril de 2009

Es adictivo esto de ir saltando de blog en blog, de página en página buscando inspiración. Eh, alto ahí, no dije tratando de imitar, tampoco dije buscando algo que copiar vilmente. Dije inspiración.
Es adictivo y frustrante porque descubres la cantidad de talento que hay por ahí suelto. La cantidad de neuronas que en los sitios más recónditos del mundo se ponen a funcionar y funcionan. Y mientras tanto las mías, inertes, bobas como ella solas.
Será porque son bobas o porque se sienten solas.
No encuento estímulo en nada. Y lo malo es que no es sólo para escribir, estoy apática como pocas veces en mi vida y eso me asusta. Apática, pero a la vez, sufriente por un montón de cosas. Mañana será primer día de este puente largo, el puente en que tantas ilusiones había depositado para salir del puto tedio este que se me come, está resultando correoso, como un chorreón de grasa. Intentaré hacer cosas. Tengo miles de cosas que hacer, pero no soy capaz. Podría emplearme en la cocina, pero ¿para quién? Topo con la indiferencia de siempre. Debería arreglar mi ropa en el armario, tirar un montón de ropa que ya no me pongo, pero con cada vestido, con cada jersey evoco un momento y me freno. Me resultaría cómodo para no salir del teclado del ordenador, seguir con la recopilación esa que empecé de todos mis libros, pero hasta eso me resulta antipático. A mi alrededor solo veo desinterés y tampoco ayuda mucho. Y todavía faltan tres días largos como tres años para volver a la normalidad.
La época en que "mi problema" fue considerado como "normal", que fui tratada de "depresiva" y fui medicada con una variante del prozac tampoco me comía el mundo. Tampoco era feliz, no se me aparecían las hadas con la varita ni convertían mi entorno en un paraíso, pero al menos conseguí que todo me importara una mierda.
Tal vez sea el tiempo de volver a tomar alguna estúpida pastillita que no me aporte nada, que no me haga sentir divina, pero que al menos consiga esa anestesia mental que me convierta en un semoviente.
Que mis neuronas se muestren bobas para todo y dejen de darse cuenta de que estan solas.

martes 21 de abril de 2009



Llevo todo el día tarareandola ¿será porque no se lo que quiero? ¿o porque no me atrevo a querer lo que quiero? ¿o será que quiero que mueran por mi?

domingo 19 de abril de 2009

Me habla mi "Pepito grillo"

¿Cual es el estado de ánimo ideal para escribir?
Difícil, muy difícil la pregunta, señorita Pérez.
Cuando estas hecha polvo, cuando tus ojeras son como sacos llenos de patatas de tristeza, cuando tienes el nudo de la angustia en la boca del estómago corres el riesgo de, a fuerza de sentimiento, llenar el papel de basura sentimental que, si bien en el momento de vomitarla es algo liberador -llegas incluso a regodearte por tu pena- cuando vuelves a leer lo escrito, el pudor y la vergüenza se te apoderan, los carrillos se te ponen rojos y de los calores, acaban cociéndose esas patatas que guardabas en los sacos de tus lágrimas.
La euforia extrema tampoco es buena aliada para escribir. La adrenalina consigue que no seas capaz de concentrar el pensamiento, la hiperactividad te conduce a empezar y no acabar montones de cosas, desde ordenar cajones hasta desgranar guisantes pasando por intentar planchar. Casi nunca por ponerte a escribir.
Ya no hablemos de cando te sientes "sentimentalmente tonta", entonces todavía es menos recomendable ponerte al tema. Porque a tí, señorita Pérez, ya sabes de sobra lo que te pasa, empiezas a no saber pensar más que en "ello" y así redactes la receta del pollo al ajillo, "ello" flota en el papel y en la cazuela.
Son pocas las veces en que estas equilibrada, en que ni la melancolía se te come ni la alegría te tiraniza. Será por eso que son pocas las veces que consigues escribir algo enseñable. Y de escribir con él síndrome de Julieta... qué te voy a decir a tí de esto.

viernes 10 de abril de 2009

A veces hay E-mails

El otro día me contaba un amigo que una amiga suya le había escrito unos correos fantásticos.
No se como serán esos correos, ni querría saberlo. No se el grado de sentimiento, ni la intención, ni nada de lo que podían contener, pero mientras le escuchaba me dió por pensar en el grado de sentimiento, en la verdad y en la intención que llevan mis correos o las entradas que hago a un blog o cada una de las veces que me enfrento a un teclado tratando de hablar a alguien.
Pienso que a veces me paso de directa. Que me vacío en exceso. Que también en los correos me entrego demasiado.
Pienso que a veces puedo incluso asustar a la gente tanto o más que cuando me tienen delante y exhibo esa falsa coraza de seguridad, de fortaleza, incluso de cinismo.
Pero, a veces, también pienso que hay gente que sabe encontrarme debajo de esa coraza y entre las líneas de mis correos. De momento pienso seguir escribiéndolos, vaciándome y entregandome todo lo que haga falta.

martes 7 de abril de 2009

Grande Mari Trini



Porque siempre me gustó esta mujer y hoy se ha ido.
Y porque, sin duda, a mi también se me ha caído una estrella en el jardín.
(Vale, el vídeo es una absoluta catetada, pero no había otro mejor)

sábado 4 de abril de 2009

La primera entrada de este blog es mi propia tumba. Si dije que "No soporto a quien se esfuerza sistemáticamente en no entenderme" supongo que significa que no me soporto.
Y es que no me entiendo. El jueves, pese al halago de mi profe, quería tirar la toalla. Ayer, cambió la cosa símplemente con que alguien más me dijera que era bueno.
Mi inseguridad me mata. Cuando termino algo medianamente decente, me invade una sensación de que no me va a volver a salir algo similar. De que no voy a ser capaz de seguir a ese nivel. Y me vengo abajo.
Es la situación más parecida a esos ratos redondos, en los que todo parece salir a pedir de un guión perfecto. Que se hacen extremadamente cortos. Esos ratos en que sientes que eres feliz.
Esos ratos que son tan escasos.
Hay una leyenda que dice que Abderraman III, primer califa omeya, la persona que llevó a Al-Andalus a su mayor gloría, no solo en lo militar, sino también en lo cultural, social y económico, el creador de la ciudad de Medina Azahara, conocida como la ciudad más hermosa del mundo, al ver próxima su muerte en su 70 cumpleaños, subío a un mirador de Córdoba y contó los días de felicidad que había tenido en su vida. Derrotado, comprobó que solo habían sido catorce. Perdió demasiado tiempo en conquistas, en demostrar su valía como lider, en luchas contra enemigos, algunos reales, algunos ficticios. Y no tuvo tiempo para ser simplemente feliz.
Supongo que todos somos Abderramán III.
De esos catorce ratos que espero tener en mi vida -no he consumido demasiados-, se que alguno al menos, será por escribir y porque a alguien le guste lo que hago.

jueves 2 de abril de 2009

Tirar la toalla

Acabo de volver del "cole", de mi curso de técnicas narrativas.
Nunca fui una alumna aplicada. Últimamente parecía serlo, pero claro, un espejismo. A pesar de que han transcurrido dos semanas desde la última clase, en estos quince días no he tenido la cabeza nada despejada para escribir el relato propuesto y, como en mi tierna adolescencia, me he presentado con los deberes a medio hacer. A pesar de ello, mi cuento inacabado ha conseguido encantarle al profe, pero yo no estoy nada convecida. Se que no voy a poder pasar en mi vida de unos artículos en un periódico con más o menos éxito, con más o menos gracia, pero en cuanto a relato y ni te cuento a novela, se que no voy a ser capaz de sacar nada bueno.
Tengo la toalla en la mano y se me está cayendo por minutos.

miércoles 1 de abril de 2009

Cambios y citas en verso

Supongo que quienes llegabais hasta aquí seguireis haciéndolo. He cambiado la dirección y el título. La dirección era excesivamente clara y localizable y el título, sencillamente había dejado de ser cierto. Yo ya no me entiendo (y es lo peor que podía pasar)
Lo del trópico de leo... digamos que me lo inspiraron anoche.
Anoche.
Si el otro día hablaba del calendario de Coelho, hoy le toca al que tengo en la oficina, el de Benedetti (en todos mis putos blogs sale a relucir) Ayer, la cita del uruguayo era total, rotunda, tal y como intuí desde la mañana que sería la noche: "Cada vez más nosotros y menos el azar" y así fuimos.
La cita de hoy, no está siendo menos acertada: "Yo también tengo ruinas y si acudo al pasado ya no sé a quién o a quiénes busco entre los escombros".
La cita del viernes: "Con tu puedo y con mi quiero vamos juntos compañero".

martes 31 de marzo de 2009

Caperucita Pérez VS Lobo López

Se la "regalé" ayer a una amiga. Hoy me la quedo toda para mí...

domingo 29 de marzo de 2009

Cambiar de marcha el mundo


Tengo un problema, a veces leo cosas que hago mías, o mejor dicho, pienso que son para mí (dándome, indebidamente, por aludida) o símplemente me gustaría que lo fueran.
Llevo varios días leyendo una frase: "Es un sentimiento extraño el de volver a casa para descubrir que todo sigue en su sitio, que nada cambia y que el mundo -muy a mi pesar- sigue dando vueltas en la misma dirección."

Si pienso que algo de esa frase me atañe, me destroza no poder mandar ese mundo a la mierda para que de un vez gire al revés y, a la vez, me emociona, me hace completamente feliz y me da fuerzas para decirle a quien tiene ese "sentimiento extraño" que se puede hacer que el mundo gire en todas direcciones, que se deslice por una cuesta de estrellas o que dé saltitos alrededor de la luna.
Es cuestión de proponérselo (aunque yo nunca lo consiga).

jueves 26 de marzo de 2009

Soy funcionaria del estado y mi ministerio es el más aburrido del mundo. Hace unos días me sorprendieron con la convocatoria de un concurso de micro-relatos. En realidad podrían haberlo titulado concurso de relatos breves, pues 350 palabras que era el límite, se pasa de micro. Tema, el único que puede entender gente de un ministerio: la burocracia. Decidí presentarme sin demasiadas ganas y ayer me enteré de que uno de mis relatos había sido seleccionado para la "final".
Os castigo con él (aviso a navegantes, la jerga empleada es absolutamente nuestra):
DECLARACION
Releí por enésima vez mi escrito: Viéndome en la obligación de declarar el amor que le tributo, a petición de la Dependencia Universal de Asuntos de la Vida Misma, presento por triplicado ejemplar el modelo 39 bis y el H0706 por los que acredito mi condición de enamorado, certificación expedida por la Sección de Almas en Pena y cuantos datos me han sido solicitados.
En la máquina expendedora de turnos se iluminaba el botón "declaración". El corazón en la garganta, las manos temblorosas. La vi levantarse, coger el teléfono y sonreír. Su ventanilla fue ocupada por un hombre calvo con olor a legajo. Salió del edificio. Un sujeto pasivo la esperaba en la puerta.
Arrugué el papel del turno y escondí la documentación en el fondo de mi abrigo.
Me auto-desestimé por extemporáneo.


miércoles 25 de marzo de 2009




Me he vuelto a tomar dos cervezas como hacía muchísimo tiempo que no lo hacía, sin darme cuenta de que pasaba el rato, haciendo corto de conversación y con una entrañable sonrisa enfrente. Han sido dos cañas como en los viejos tiempos.
El otro día decía que no quiero que alguien especial se vaya de nuevo. Creo que si cada reencuentro va a ser como está siendo éste, no me importará que esté lejos.

domingo 22 de marzo de 2009

Más Coelho

No me gusta Coelho. Siento decepcionar a mis amigos guatemaltecos (Jorgito, yo también soy curiosa y mire vuestros perfiles jejeje) pero no me gusta.
Admito que la historia del alquimista es buena pero me parece que este señor escribe francamente mal. En realidad más que una buena historia, creo que es un pajazo mental que le entró a este señor o que este señor aprovechó de alguien (esta teoría es absolutamente propia y nace a raiz de contemplar la complejidad de la trama de "el alquimista" y confrontarla a la sencillez de la de "once minutos" por ejemplo. Conste que, como historia, "once minutos" me parece infinitamente más interesante. No me gustan las grandes epopeyas jejeje) Del término "autoayuda" que odio profundamente, hablaremos otro día.
En Navidad, mi hijo, con buena voluntad la criatura, me regaló un calendario de mesa con sentencias de Coelho. Una es muy madre por eso lo tiene ahí de adorno. Ni un solo día me he molestado en mirar la frasecita que acompaña... hasta hoy que me ha dado por mirar la correspondiente al viernes. El cabrón de Coelho daba en el clavo:

"El deseo no es lo que ves, sino aquello que imaginas"
Miedo me ha entrado a seguir con las frases de la semana que empieza mañana.

un esbozo de algo que puede ser


Si aquella tarde me hubiera mordido la lengua no estaría ahora aquí. Si aquella tarde hubiera rechazado aquella caña, hoy no estaría sentada en la arena, a la sombra de esta estúpida torre, tratando de esconderme del graznido áspero de las gaviotas, con los ojos perdidos en el mar.
No estaría ahora aquí si hubiera seguido encerrada en mi vida.
Veo mi vida en esa torre, cuatro habitaciones que se tambalean. Cuatro habitaciones con ventanas que no se abren ni puerta por la que huir. Cuatro celdas. La vida es una cárcel y miente quien le encuentra las puertas abiertas. La vida hay que descerrajarla a golpes y no estaría aquí si hubiera tenido valor para hacerlo.
A estas horas no queda nadie en la playa. La torre me cubre de la vista de los viandantes, de las parejas que se tocan y los viejos que se miran y arden todos en la hoguera de calma de un domingo por la tarde. La noche viene tragándose al mar, mientras éste espera paciente engullirme a mí.
No estaría ahora aquí si no me hubiera parado a descifrar sus mensajes, a guardar en la memoria sus palabras. No estaría ahora aquí, pero tampoco hubiera estado anoche entre sus brazos, librándole la última batalla a mi cuerpo, dejando reventar las arrugas entre sus besos y haciendo estallar los años entre sus dedos. No hubiera estado dias esperando. Meses deseándole con el miedo a cuestas.
Anoche explotó el miedo y ya no está conmigo. De él también me he despedido.
Si vuelven, él o el miedo, la noche ya se habrá tragado al mar.

sábado 21 de marzo de 2009

¿Por qué todo el mundo puede mantenerse y yo no?


Sr. Coelho: ¿cuando deseas algo, el universo entero conspira para que lo realices?

Si hubo una vez uno que sólo sabía que no sabía nada, a estas horas le envidio porque ya sabía algo. Yo ahora mismo me siento más ignorante que él.
Mucho tiempo pensando en cómo será un reencuentro, pensando qué haré, qué diré, qué pasará y de repente, ese reencuentro se desata en cinco minutos y no sé qué hice, no sé qué dije ni sé qué pasó. Sólo tengo una imágen de gente pasando por la acera, en desorden, zigzageando, formando un laberinto y de ese laberinto salió un abrazo (creo que no fui capaz siquiera de darle un beso y no se si él me lo dió). Y un café, como los de siempre, como si el tiempo no hubiera pasado, con una naturalidad sorprendente. Ni fui capaz de preguntar ni él de responder. Cuatro frases, cuatro pinceladas para describir muchos meses y un velo de algo que no se bien qué es, pero que no me gustó.
Nada parece haber cambiado. Y eso es lo malo. Y lo bueno.
Dicen que cuando las cosas se desean con mucha fuerza se cumplen, desde ya me pongo a la tarea de pensar en no perder a ese alguien tan especial.
De momento, puede apuntarse un tanto, ha sido la sorpresa más bonita que me han dado en mi vida.

viernes 20 de marzo de 2009




que hoy no me canso de repetirlo...

jueves 19 de marzo de 2009

Recomendando

Como loca me tiene un tal Carlos Salem al que descubrí en uno de esos "safaris por las estanterías" que hago tan a menudo (demasiado a menudo).
Encima, poniéndome en manos de San google como hago siempre, he encontrado un blog suyo del que, a partir de este momento, me hago ferviente fan:

http://www.elhuevoizquierdodeltalento.blogspot.com/

miércoles 18 de marzo de 2009

Somewhere over the Rainbow

De todas las versiones -menos la original con la voz espantosa de Judy Garland me gustan todas- sin duda ésta es mi preferida. -aunque he oído a un tal Jason Castro, que la borda...-

Más cronopios

Debe ser que con esto de reencontrar al amigo Jorgito, he recordado el antiguo "Pretérita imperfecta". No puedo resistir la tentación de colocar un post de aquel blog:

20 de diciembre de 2007

Ha ocurrido. A mis cuarenta y cuatro años, tres meses, treinta días y tres horas de edad, me he dado cuenta. Nunca es tarde.
La culpa la ha tenido el blog.
Alejandro dixit:
"Al final seremos cronopios completos..."
Ese es el quid y esa es la cuestión. Ni la gallina ni el huevo. Esa es la explicación a mi vida:
Nací cronopio y, como a todos, me fueron convirtiendo "por mi propio bien" en fama. Y de ahí esa sensación de carencia, de inconformismo -traducido en tantas cosas negativas-, de infelicidad -que yo entiendo desesperante para quienes me han rodeado-. Por eso tanto intento de encontrar la felicidad en oasis que no han hecho sino incrementar mi insatisfacción.
Y aparentemente he sido un fama perfecto y vivo como un fama, tengo un trabajo cien por cien fama y cualquier estúpido fama no se da cuenta de nada más y achaca lo mío a que "soy rara". Y he creído ver cronopios en donde solo había famas disfrazados. Y así me ha ido.
Hoy, releyendo esa frase he llegado a la conclusión más importante de mi vida:
Ni una sola cortapisa más al cronopio que llevo dentro, ni una más.


A estas horas, mi cronopio interior todavía sigue sin liberar del todo...

martes 17 de marzo de 2009

¿Bailamos tregua y catala?


Me acuso de ser blogera. Supongo que a falta de fe para contarle a un cura mis pecados, a falta de a quién contarle mis cosas (sin censura) o a falta de conocimiento, el caso es que cada cierto tiempo me da por abrirme un blog (y van... ). Espero que mi recién reencontrado Jorge, no tache este sitio de "blog psiquiátrico" (te leí, jejeje).
Empecé por la nefasta influencia que tuvo en mi una persona y como medio de "comunicación" con esa persona. Ya se, suena infantil, pero de mi infantilismo hablamos otro rato. De esa persona también hablaremos otro rato, ahora solo diré que, en estos días, ha intentado, por enésima vez, colarse de nuevo en mi vida . La puerta, esta vez, está cerrada.

Uno de estos sitios que abro para explayarme a gusto se llamaba "preterita imperfecta". No encontré un nombre que se me adaptara mejor. Tuve la mala suerte de que, algún conocido especialmente patán lo encontrase y acabé "congelando" el blog. Es decir, sigue existiendo pero paradito, sin actividad y momentáneamente solo a mi disposición. No me deshago de él porque ahí recogí impresiones en un tiempo en que creo que pasaron cosas que van a ser importantes en mi vida.
Nadie entraba en ese blog (o al menos nadie dejaba constancia de hacerlo) hasta que un día, recibí una alegría desde muy lejos. Alguien que no conocía había caído en mi casa cibernáutica por casualidad y le gustó lo que encontró.
Nunca volví a contactar con él.
Hoy me encuentro con la sorpresa de que ha vuelto a encontrarme y me alegro (los cronopios, siempre se alegran cuando encuentran un semejante ¿deberíamos bailar catala?). Obviamente ha tenido que encontrarme por el perfil, ya que aquel blog no está disponible para nadie. Me he dado cuenta de que, yo, tan cuidadosa con que "mi perfil"no sea visible y todas esas cosas, he quedado "desnudita" frente al mundo. Me da igual. No hay nada que esconder y si mucho que descubrir.
Y no hablo de descubrir nada nuevo. Solo (y nada menos que) de quitar el velo a lo que está ahí mismo...


domingo 15 de marzo de 2009

Gran Hermano

Cada cierto tiempo lo intento. Limpio mi leonera, el espacio ese que me han dejado en casa "para mí" y en el que, a pesar de tanta "complacencia", tampoco me dejan tranquila. Siempre hay un par de ojos completando la decoración. Me viene bien, siempre encuentro entre mis papeles apuntes y tonterías que me sirven de inspiración.
Hoy, después de siete años mirando a la pared, he conseguido colocar mi mesa debajo de la ventana, con lo cual, al menos, gano en luz y en no dar la espalda a la calle. ¿Porqué no antes? Fácil, mi madre tiene una máquina de coser con mueble que no abre desde hace una eternidad, pero "si un día la empleo, necesito luz" y así hemos pasado siete años, mi ordenador y yo de cara a la pared. Mi madre sabe positivamente que nunca volverá a emplear la máquina. Ésta parece engordarse con la inactividad y es un muerto de madera cuadrada que estorba en todas partes, pero he ahí la férrea voluntad de mamá. Ni qué decir tiene, la intransigente soy yo...
Acabo de descubrirle un inconveniente a mi nueva ubicación: desde el pasillo, soy excesivamente visible y en esta casa lo de cerrar puertas es un tabú "como si no estuvieras en tu casa..."
Ya se que a nadie pueden interesarle mis problemas de inadaptabilidad familiar y al medio, pero a alguien se lo tenía que contar y el teclado es el único que nunca me falla.

sábado 14 de marzo de 2009

Como si fuera mío

Casi todos los días, leyendo, pensamos "lo que daría por haber escrito yo esto", "este tío se ha paseado por mi cabeza" , "menos mal ya no soy yo sola" y cosas así.
Ayer pensé todo esto a la vez y más al leer a Diego Chozas, un señor que al parecer ganó el concurso de narrativa de la DPZ y cuya publicación (que duerme en lo sótanos de la institución) fue rescatada por el amigo de un incipiente amigo mío y cuya lectura anoche hizo que no consiguiera dormirme. Y no eran relatos, ni novela. Símplemente trozos de una prosa impecable de esa que me gustaría a mi dominar.
Y aunque se que está prohibidísmo reproducir y que no cuento con ningún permiso, ya que la institución ha dejado el lbro en los putos sótanos, me voy a permitir el lujo de poner aquí uno de esos trozos:
"El otro día, paseando por la playa del Trabucador, en el Delta del Ebro, con el Mediterráneo hablador a mi derecha y la euforia sonora de las golondrinas de mar a mi izquierda, volví a creer que mi vida tenía algún valor. Últimamente llevo el sentimiento exasperado, y aunque me digo que estas ensaciones no podré llevarlas dignamente al papel, que la comunicación de estas cuestiones es ardua, no dejo de creer que el sentimiento merece la pena. Tanto me despertó el mar, que llegué a desear vivir en algún sitio costero, que mi enquistada pasión por migrar me llevó a imaginarme buscando las orillas para prolongar en lo posible ese estado de ánimo magnífico. Tal vez tenga razón Juan cuando dice que la esencia de esos momentos es su excepcionalidad, el contraste con la grisura cotidiana, pero la conciencia de la nada es tan brutal y dolorosa, justo después de haber palpado lo sublime, que uno no puede dejar de fantasear en la posibilidad de una vida que sea perpetuamente vida, sin estos remansos del tiempo en los que, sin embargo,no se envejece más despacio. Pensé en esos días: "En mi sangre retenida, la vida toca el claxon", y sentí que esa curiosa idea me había salvado el día, en el singular sentido de aprovechamiento del tiempo que tienen los solitarios de Bonilla. Lo difícil, ya lo he dicho tantas veces, es encontarle un sentido al vacío, a tantos dias que pasan como si no pasaran, con el terror de haber perdido para siempre la capacidad de aventurarse de la sangre. Pienso, sin embargo, que la voluntad sí tiene algo que decir aquí: la excepción puede perseguirse en la escritura, en el retiro, en los viajes, en los romances no rechazados por el miedo. Si no me aplasta la tristeza, debo atreverme a perseguir la vida, pues ya compruebo que ésta no simpatiza con quienes la repudian, y concede magníficos regalos a los que la cortejan. En fin, perogrulladas para los que nacieron en el mundo, pero no tanto para mí, que todavía ando sacando la cabeza de la literatura."

viernes 13 de marzo de 2009

Pues no se yo si ha llegao en el mejor día...

Un amigo me envía un correo de esos que no acostumbro a leer (las moralinas de todo tipo me dan grima) pero que viene a contar esto:

De Santiago Gamboa, escritor Colombiano.
'Las mujeres de mi generación son las mejores. Y punto. Hoy tienen cuarenta y pico, incluso cincuenta y pico, y son bellas, muy bellas, pero también serenas, comprensivas, sensatas, y sobre todo, endiabladamente seductoras, esto a pesar de sus incipientes patas de gallo o de esa afectuosa celulitas que capitanea sus muslos, pero que las hace tan humanas, tan reales. Hermosamente reales. Casi todas, hoy, están casadas o divorciadas, o divorciadas y vueltas a casar, con la idea de no equivocarse en el segundo intento, que a veces es un modo de acercarse al tercero, y al cuarto intento. Qué importa... Otras, aunque pocas, mantienen una pertinaz soltería y la protegen como una ciudad sitiada que, de cualquier modo, cada tanto abre sus puertas a algún visitante. Qué bellas son, por Dios, las mujeres de mi generación! Nacidas bajo la era de Acuario, con el influjo de la música de los Beatles, de Bob Dylan... Herederas de la 'revolución sexual' de la década de los 60 y de las corrientes feministas que, sin embargo recibieron pasadas por varios filtros, ellas supieron combinar libertad con coquetería, emancipación con pasión, reivindicación con seducción.. Jamás vieron en el hombre a un enemigo a pesar de que le cantaron unas cuantas verdades, pues comprendieron que emanciparse era algo más que poner al hombre a trapear el baño o a cambiar el rollo de papel higiénico cuando éste, trágicamente, se acaba, y decidieron pactar para vivir en pareja, esa forma de convivencia que tanto se critica pero que, con el tiempo, resulta ser la única posible, o la mejor, al menos en este mundo y en esta vida. Son maravillosas y tienen estilo, aún cuando nos hacen sufrir, cuando nos engañan o nos dejan. Usaron faldas hindúes a los 18 años, se cubrieron con suéteres de lana y perdieron su parecido con María, la virgen, en una noche loca de viernes o de sábado después de bailar. Hablaron con pasión de política y quisieron cambiar el mundo. Bebieron ron cubano y aprendieron de memoria las canciones de Juan y de Pablo. Adoraban la libertad, algo que hoy le inculcan a sus hijos, lo que nos hace prever tiempos mejores, y, sobre todo, juraron amarnos para toda la vida, algo que sin duda hicieron y que hoy siguen haciendo en su hermosa y seductora madurez. Para los que nacimos entre las décadas del 40, 50 y 60, el día de la mujer es, en realidad, todos los días del año, cada uno de los días con sus noches y sus amaneceres, que son más bellos, como dice el bolero, cuando estás tú. A medida que avanzo en edad, valoro las mujeres que tienen más de cuarenta. Aquí hay algunas razones de por qué. Una mujer de más de 40 nunca te va a despertar en la mitad de la noche para preguntarte 'Qué estás pensando?'. No le interesa lo que estás pensando. Si una mujer de más de 40 no quiere mirar un partido de fútbol ella no da vueltas alrededor tuyo. Se pone a hacer algo que ella quiere hacer y generalmente es algo mucho más interesante. Una mujer de más de 40 se conoce lo suficiente como para estar segura de sí misma, de lo que quiere, y de con quién lo quiere, son muy pocas las mujeres de más de 40 a las que les importa lo que tú pienses de lo que ella hace. Una mujer de más de 40 ya tiene cubierta su cuota de relaciones 'importantes' y 'compromisos'. Lo último que quiere en su vida es otro amante posesivo. Las mujeres de más de 40 están dignificadas. Es muy raro que entren en una competencia de gritos en el medio de la ópera o en el medio de un restaurante caro. Por supuesto que si piensan que te lo mereces no van a dudar en dispararte un tiro. Las mujeres de más de 40 son generalmente generosas en alabanzas. Ellas saben Lo que es no ser apreciadas lo suficiente. Las mujeres de más de 40 tienen suficiente seguridad en sí mismas como para presentarte a sus amigas. Una mujer más joven puede llegar a ignorar hasta a su mejor amiga. Las Mujeres se vuelven psíquicas a medida que pasa el tiempo. No necesitas confesar tus pecados, ellas siempre lo saben. Son honestas y directas. Te dicen directamente que eres un imbécil si es lo que sienten sobre ti. Tenemos muchas cosas buenas que decir de las mujeres de más de 40 y por múltiples razones. Lamentablemente no es recíproco. Por cada impactante mujer de más de 40, inteligente, bien vestida, sexy, hay un hombre con casi o más de 50... pelado, gordo, barrigón y con pantalones arrugados haciéndose el gracioso con una chica de 20 años. Señoras, les pido perdón por ello...
llevo tiempo intentando escribir dignamente sobre esto y solo soy capaz de sacar un cursi culebrón. Pero lo acabaré dignísimamente, a dios pongo por testigo...

viernes 6 de marzo de 2009

VERGÜENZA TORERA


"Decía el maestro Mazanttini, preguntado porque dejaba el mundo del toro para dedicarse a la política, respondió, lo hago porque en el toro hay que tener vergüenza torera, y antes de perderla y desfraudar a los que confían en mi, prefirió tomar otro camino. Una aptitud que le honró y que hoy en pleno Siglo XXI se debería meditar y analizar fríamente.
(...)
En definitiva, esta es la vergüenza torera, unos carecen de ella amparándose en el escudo de la popularidad, pensando que el populacho todo lo perdona, y otros para dar y repartir, que de estos últimos la fiesta esta bien repleta, aunque su nombre no figure en primera línea, bien valdría que de vez en cuando se pudiese sustituir la vanidad por la vergüenza."
Hoy ha sido noticia "la vergüenza torera" porque tres hombres la han tenido.
Que de un paso al frente quien, anti-taurinos incluídos, no haya empleado alguna vez esa expresión. La culpa, la grandiosa riqueza del castellano y la no menos grandiosa e incuestionable aportación al idioma y por tanto a la cultura del mundo del toro.
La vergüenza torera es lo que le falta al mundo. Aquí no dimite nadie, nadie se equivoca, nadie da un paso atrás reconociendo una culpa y nadie lo da hacia adelante para liderar una causa justa. De decir lo que se piensa con nobleza, ni hablamos. El mundo se ahoga en hipocresía.
Por eso, cuando alguien sale y forma la que han formao contra una estúpida decisión del ministerio de Cultura los señores Morante, Tomás y Camino, hay que aplaudirlos
Aunque no te gusten los toros.
Aunque seas antitaurino.
Basta con que tengas vergüenza torera..

Para los no puestos:



martes 3 de marzo de 2009

Me quedé con las ganas de brindar.
Otra vez será.

lunes 2 de marzo de 2009

Brindando el triunfo que aún no es mío.

(No, hoy no empiezo con "acabo de")
Estoy hecha un lío. En realidad esto no es nuevo. Cuando nací ya era un lío y sigo y me temo que no hay desliador que me deslíe (¿o si?, otro lío).
El de hoy es simple y complejo. Hoy se reune el jurado de un premio literario de la localidad. Me he presentado a ese concurso. Hasta la fecha, mi currículum concursante se reducía a dos intentos de ganar un concurso de relato breve en una institucion a la que me vinculé y en la que concursaba más de un analfabeto (como suena) y aún así, no pasé de ser "seleccionada", otro concurso en un periódico de la localidad al que presenté algo que me parecía fantástico y ahora veo que era la mierda mayor que he escrito en mi vida, y otro del mismo diario que había que escribir "en plan paleto". De este último, me cabe el dudoso honor de haber quedado "muy bien clasificadita".
Cuando era muy jovencita, me presentaron a un concurso de piernas (que por cierto gané la fase a la que a golpe de cubatas acudí. Pasé a la final, pero serena y pensando que el premio era un viaje a Londres caso de haber ganado, desistí ¿cómo le contaba yo a mi padre en dónde y cómo lo había conseguido?)
A pesar de mi carácter, no soy nada competitiva. No pensaba presentarme a nada más en mi vida. Ni siquiera el día (próximo) de mañana a miss Residencia, pero hete aquí que las circunstancias cambian, los amigos adulan, el ego se levanta y que sí, que no, que aquí estoy como un flanecillo pensando (esta vez sí) en que tengo serias posibilidades.
Cualquier persona normal estaría igual o tan pancha, pero eso sí, sabiendo en cualquier caso el por qué. Yo no.
No se si quiero ganar por los 1200 euracos de premio (que sí), por la posibilidad de ver mi nombre en los papeles, porque me publiquen el relato, por dar en las narices a quien siempre se ha creído superior a mi y al mundo. Porque tengo que demostrar que no solo sirvo para "el periodismo de familia". Porque mi madre vea que voy en serio. Porque mi hijo deje de cachondearse. Porque algún subnormal que dios ha puesto en mi camino se calle de una puta vez. Por joder a la gente indeseable de mi trabajo. Porque tengo amigos que sinceramente creen en mí...
Hay otra razón que me pesa como una losa. Tengo verdadera necesidad de ofrecer algo distinto a alguien distinto.
Y me consta que poder decirle mañana "He ganado", sería precioso. Sin más.

sábado 28 de febrero de 2009

De tímidos y teléfonos.

Acabo de leer un artículo de Carmen Posadas en el Semanal de hoy. Parece ser que se ha inventado un teléfono http://despuesdegoogle.com/2008/07/28/fuchat-el-telefono-sicologo/ que mide la situación emocional de quien lo usa, procediendo a permitir o no la llamada según sea el ánimo. La Posadas dice que ella, de natural tímido, no podría comunicarse con semejante artilugio. Yo tampoco.
Y es que la gran tragedia de mi vida, ha sido la timidez.Y lo sigue siendo a pesar de que en apariencia soy una descarada y una echada p'alante. He conseguido disimularla en público, cuando se me ataca, cuando no conozco y me presento abiertamente, cuando me toca hablar ante desconocido y, honestamente, creo que llego a dar el pego. En las distancias cortas, no tengo empacho en decir a la cara verdades que duelen, de pararle los pies a quien intuyo no trae buenas intenciones o de decirle a una amiga lo guapa que está ultimamente. Se podría decir que, por fin, la timidez es prueba superada. Pues no, queda lo peor.
Todavía hay quien me desarma, quien me deja sin palabras, ante quien no consigo reaccionar con lógica y con quien me siento igual de tiernamente desprotegida que cuando tenía cinco años.
La cosa tiene sus ventajas, pues con esa gente, el juego de seducción, siempre rozando el límite pero sin llegar a traspasar la línea, en ocasiones ha llegado a ser algo maravilloso. Pero ahí se ha quedado.
Así, me temo que no llegaré nunca demasiado lejos... a no ser que me arme de "tecnología emocional" que me de un empujoncito.

lunes 23 de febrero de 2009

Mi Caí



Sigo teniendo Cádiz presente y no por lo que he vivido últimamente allí, sino por lo que soñé que podría (¿podré?) vivir algún día.

domingo 22 de febrero de 2009

Kundera

Acabo de entrar en el facebook. Curioso enganche el de este sitio.
Mi escalafón de amistades es lo suficientemente escaso para sentirme cómoda. Y en ese escalafón, brillando con luz propia, dos amigas profundamente especiales y un amigo todavía más especial que ellas, si cabe. Una de "mis chicas" se ha hecho fan (en ese sitio todos parecemos obligados a mostrar nuestras preferencias haciendonos "fans" de) de Milan Kundera. No he podido evitar rcmendarle la lectura de "El libro de los amores ridículos".
Confieso que en su día se me ocurrió comprarlo por el título que bien podía haber sido el de una biografía mía y tal vez fue mi primer acercamiento al relato. Son siete historias que te vienen a demostrar que el amor es algo absolutamente inclasificable, que nadie tiene la verdad absoluta sobre el amor y que, en cualquier caso, ninguna forma de amor puede considerarse ridícula.
Esta noche voy a aparcar a Auster y voy a releer uno de los relatos de Kundera, uno que se titula QUE LOS MUERTOS VIEJOS DEJEN SITIO A LOS MUERTOS JOVENES.
Creo que cada día que pasa estoy más capacitada para entenderlo.

sábado 21 de febrero de 2009

Esta mañana, al ladito de mi casa

... había un árbol celebrando el carnaval.

viernes 20 de febrero de 2009




que me he inspirao...
Estoy leyendo Brooklin Follies. Ya lo se, todo el mundo lo leyó hace tres años. (Yo nunca hago las cosas cuando se debe: nací de diez meses, parí de siete. Desde los veinte años fui una solemne adulta y es ahora cuando me he dado cuenta de lo solemne de esa estupidez. El tiempo y yo estamos definitivamente reñidos.)
Es ahora cuando me ha dado por leer a Auster. De todo el libro, una frase:
"...cuando una persona es lo bastante afortunada para vivir dentro de una historia, para habitar un mundo imaginario, las penas de este mundo desaparecen. Mientras la historia sigue su curso, la realidad deja de existir."
Y no sabe nadie la falta que me hace que la realidad deje de existir.

Declaración de principios (La Ley de Pérez)

-No soporto a quien se esfuerza sistemáticamente en no entenderme.

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